The Singles 86>98 Tour
San Sebastian, 17 de octubre de 1998

The Singles 86>98 TourPor fin Depeche Mode actuaba en San Sebastian. Las giras Violation Tour y Devotional Tour estuvieron a punto de hacerlo, pero no fue posible. En julio del 98 se informa de que Depeche Mode actuaría en San Sebastian el 17 de octubre de ese mismo año, dentro de su “The Singles 86>98 Tour”. Fue algo emocionante. A continuación se incluyen varios artículos publicados en el periódico “El Diario Vasco”, que se publica en esta localidad.

El Diario Vasco > Crítica Musical > 19 de octubre de 1998 > Iñaki Zarata

A favor del tiempo

A Question Of Time se titula la canción con la que el trío británico Depeche Mode abrió el concierto del sábado, que despedía su gira europea ’98. Hacía cuatro años que no se embarcaban en un esfuerzo así, en esta ocasión con menos compromisos que en el pasado. El grupo sufrió un fuerte desgaste en su agotadora Devotional Tour, de 1993-1994. Y, efectivamente, se trataba de comprobar si el tiempo y sus consecuencias no habían pasado en balde para el emblemático combo popero.
Tras casi dos horas de sobresaliente espectáculo Depeche Mode reafirmó, con casi dos décadas de existencia, su condición de gran experimento electro-pop de los 90. Por la solidez de sus canciones y de su ejecución en directo. Por el serio concepto de su estética escénica. Y por el notable fervor que desatan, sin necesidad de mayores concesiones populistas.
Las casi 7.000 almas llegadas hasta Anoeta, algunos desde lugares bien lejanos, como el fanático nipón que se gastó ¡60.000 ptas en merchandising!, fueron un excelente colchón para los tres músicos y sus dos colaboradores a los teclados y batería.
Incondicional, la masa rugió al unísono cuando se apagaron las luces y al hábil showman Dave Gahan le bastaba con un mínimo gesto para provocar el entusiasmo generalizado. Negro riguroso entre los músicos y escenario sobriamente elegante con predominio del rojo sobre el telón de fondo y una gran sigla DM en relieve, formada por docenas de bombillas.
El prólogo instrumental Painkiller dio paso a la algarabía generalizada con la citada composición A Question Of Time, a la que siguieron World In m y E yes y la balada Polic y of Truth. El rubio Martin Gore (responsable absoluto de música y textos) abandonó los teclados para empuñar la guitarra en It’s No Good. Con un buen uso de tres pantallas centrales en las que se pro yectaron algunas notables filmaciones videocliperas del galo Anton Corbijn, responsable mayor de la imaginería fílmica y fotográfica de los Depeche.
Never Let Me Down Again y los dinámicos bailes de Gahan elevaron la adrenalina de la audiencia. Walking In m y Shoes estuvo acompañada por un divertido clip en el que el trío evolucionaba sobre una pasarela de moda, disfrazándose de diferentes estrellas del rock.
Tras Onl y When I Loose m yself salieron un par de glamourosas coristas morenas en A Question Of Lust, con Gore como vocalista y un hermoso clip de desnudos en blanco y negro. La fiesta continuó con el himno discotequero Condemnation y Home. Los persuasivos ritmos de Useless fueron quizás el momento cumbre de la noche, con un Gahan redondo en su capacidad cantora. Las bailongas Enjoy The Silence y Personal Jesus y la rupturista Barrel Of A Gun (de nuevo con un imaginativo clip de apo yo) despidieron la primera parte.
La continuación estuvo a cargo de un solitario Gore (más pianista) que trató de emocionar con la sentida balada Somebody; típico momento en el que el vecino bocazas se empeña en explicarse en voz alta… La explícita Stripped, apoyada con un juego fílmico de futas y la festiva I Feel You dieron paso al jolgorio discotequero de Just Can’t Get Enough, con el tatuado Gahan en plan torero total. Sólo una nube, organizativa: la prohibición de pasar a fotógrafos y televisión, que sí habían trabajado en Zaragoza y Barcelona.

El Diario Vasco > Buzón de Cartas > 30 de octubre de 1998 > A. Sanz

Gracias DM

Han pasado 10 minutos de las 10 de la noche. En esos momentos se apagan los focos del velódromo y una gran sigla DM en relieve, formada por decenas de bombillas se enciende, el pulso se me acelera. Siento cómo la adrenalina corre por mi sangre y noto una gota fría de sudor que se desliza por mi espalda, o quizás sea una gota de agua de la gran calada que me he pegado aguantando la pertinaz lluvia, esperando en la cola para entrar al recinto. La verdad me daba igual, llevaba más de una década esperando que llegara este momento, iba a ver ante mí a la mejor banda de tecno-popp de la década de los 80 y finales de los 90. Era una oportunidad única de verlos actuar en Donostia. Por espacio de 2 horas quise entrar en el túnel del tiempo y volver 10 años atrás y recordar grandes canciones como Question of Time, Somebody, Just Can’t Get Enough y otras muchas más. Al escucharlas viejos recuerdos vinieron a mi mente (situaciones, viejos amigos a los que hace tiempo que no veo, etcétera). El Velódromo se convirtió en una gran discoteca donde más de 6.500 personas venidos de parte del Estado, de Francia o de lugares tan lejanos como Mexico (la bandera en las primeras filas les delataba) saltaron y bailaron al unísono con sus canciones más famosas. Gracias DM por los momentos que he pasado escuchando y bailando vuestra música en directo. Porque a pesar del tiempo transcurrido sois una gran banda legendaria en la música pop y eso nadie os lo podrá negar.